







AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS
Lo ocurrido el pasado día 28 de Febrero en los actos conmemorativos del Día de Andalucía lo podríamos encuadrar dentro del libro de Gabriel García Márquez, “Crónica de una muerte anunciada”. Porque eso y no otra cosa fue lo que transmitió el portavoz de la oposición, Pedro Ponce, con su desafortunada intervención.
A nadie que tenga un cerebro que funcione, aunque sea mínimamente, se le hubiese ocurrido aprovechar la solemne ocasión para tratar de reventar un día tan especial para todos los andaluces y. sobre todos, para los que ese día eran los agasajados por el pleno de la corporación municipal.
Fue una reacción, previo engaño a todos los presentes ya que el señor Ponce solicitó la palabra al alcalde para justificar su voto favorable, de ira desmedida y de una falta de responsabilidad de tal calibre que dejó ver a los ojos de todos (presentes y espectadores de K.T.V.) la escasa talla política que atesora este hombre.
Desde luego que en las filas socialistas no dábamos crédito a lo que estábamos presenciando porque no pensábamos que pudiese haber políticos que su ira y su rabia estén por encima de la sensatez y de sus propios intereses electorales. Nosotros nos preguntábamos, ¿Quién habrá sido el artífice de tal estrategia? Porque, si esto ha sido idea de una sola persona, ¿Dónde está el obligado análisis de los demás para haber detectado que esto era una auténtica barbaridad?
El caso es que entre todos, como se suele decir, ¡metieron la pata hasta el corvejón!
Pero es que aún hay más: no contentos con su “brillante actuación” y después de terminar los actos, el señor Pedro Ponce se dirige a las cámaras de K.T.V. para rematar la “faena” y dice que a ellos no se les ha llamado para el recuento de votos de las asociaciones que determinan los Constantinenses del Año. Es decir, que cuestionan desde el Partido Andalucista la veracidad del resultado…¡¡Toma ya!!
¿Se puede meter la pata más veces en el trnascurso de dos horas? ¿Hay alguna forma de actuación más clara de auto desprestigio y, sin quererlo, de ayuda a tu contrincante?
Si este es el comienzo de la precampaña electoral…….¡¡bien empezamos!!
Hace unos días y con motivo de haber aparecido el nombre de nuestro Alcalde en un periódico hartamente tendencioso y antisocialista, se dedicó el señor Mario Zapata –andalucista reconvertido, ya que en tiempo lo fue del PP- a pasearse por los bares de nuestro pueblo aireando el citado periódico con la intención de desprestigiarle. Lo de andar enredando por los bares este hombre ya es algo habitual, pues es la segunda legislatura que desde un año antes de las elecciones municipales se dedica también a anunciarse como candidato a
Este hombre, que siempre estuvo a medio camino entre el sacerdocio, los enredos taurinos y el empleo de la caja, hoy ya felizmente jubilado tanto por él como por muchos de los sufridos clientes, como decimos se dedica a intentar desgastar la imagen de nuestros Alcalde con malas artes y gran descaro. Sin embargo, cuando se trata de hablar de algo tan claro como el caso de las facturas falsas de su partido, el partido andalucista, se esconde vergonzosamente y esconde la cabeza en el hoyo como el avestruz, en un silencio cómplice que debiera de llenarle de vergüenza propia, además de ajena.
Sr. Zapata: ¿Por qué no va usted por los bares enseñando para vergüenza propia y ajena las copias de las facturas falsas que ustedes los andalucistas han perpetrado en nuestro ayuntamiento con alevosía? ¿Por qué no va usted enseñando por los bares el documento en el que el candidato Pedro Ponce, al que usted apoya, afirma que las gradas fantasmas estaban compradas y comprobadas cuando es absolutamente falso? Su partido ya dispone de dichos documentos. ¿Por qué no tiene usted la decencia de explicar a los ciudadanos de esos bares que frecuenta el por qué un hombre como usted que ha trabajado en un banco y entiende de documentos apoya a quiénes han cometido varios presuntos delitos? ¿Qué interés tan poderoso le mueve para mirar hacia otro lado? Déjese de excusas baratas amparadas en lo que tarde el juez en dictaminar, Sr. Zapata, que usted ha visto los documentos y no le van a valer excusas. Si aún le queda algo de dignidad política explique usted públicamente lo que para el resto del mundo no tiene explicación. No solo son culpables de los delitos cometidos sus autores, sino aquellos que como usted son cómplices con su silencio, un silencio vergonzoso.
Así que ya sabe, coja la documentación que ustedes los andalucistas han falsificado y en la que tienen despistados 5.000 euros y paséese por los bares para explicarlo, si es que puede. Y por si se le ocurre argumentar la pobre excusa de que no tiene la citada documentación, nosotros se la ofrecemos con mucho gusto. Se le han acabado las excusas, Sr. Zapata.